Experiencias de un Misionero

Experiencias de un Misionero

Experiencias de un Misionero

Expedición Misionera

Victor Tamayo

Son pocos los que tienen la oportunidad de participar de una expedición misionera en la selva. Es el caso de dos Heraldos, Victor Tamayo y Cristóbal Medina, y cinco miembros de una comisión educativa-misionera, que en este mes de enero,  se lanzaron a una expedición por las riberas del río San Miguel al norte del cantón Lago Agrio que limita con Colombia.

La aventura empezó un día lunes por la mañana en medio de una pronunciada lluvia que aumentaba los caudales del río. El objetivo de la misión era visitar 7 recintos de las riberas del río, por donde solo se llega en canoa.

Al llegar, el bote nos dejaba en las orillas del río y luego de una caminata de  1, 2 o hasta 5 kilómetros de distancia llegábamos  a veces por caminos de lodo, de piedras e incluso subiendo un cerro donde se encontraba el pueblo, y todo eso con  nuestro equipaje (mochila, carpa, aislante, ropa, agua, comida, etc).

Una vez en el recinto buscábamos un lugar para levantar las carpas, terminada esta tarea nos aseábamos en un manantial de agua cristalina, y finalmente gracias a la hospitalidad de las personas nos invitaban a una merienda.

En estas zonas los servicios básicos están recién empezando a llegar, lo que hace que el convivio diario con las personas sea muy especial. Por ejemplo la falta de luz eléctrica  favorecía mucho  a largas conversaciones con los moradores y, a través de ellas, conocer las realidades por las que pasan, sus costumbres, su trabajo, su comida típica, etc. En una ocasión nos tocó ver a niños que jugaban bajo la luz de la luna. Tuvimos la oportunidad de convivir con emigrantes de la Provincia de Manabí, de la vecina Colombia y además con una muy querida comunidad Afro.

Cada día el despertar era a las seis de la mañana con el cantar del gallo; Inmediatamente nos alistábamos,  recogíamos nuestro equipaje y nuevamente al bote para cristianos atrevimientos.

Como la expedición era río arriba, había lugares que el cauce estaba demasiado bajo para que el bote siga su transcurso con carga, así que descendíamos algunos de la canoa y teníamos que caminar por las orillas, mientras que otros empujaban la canoa hacia un lugar más profundo donde pueda seguir navegando.

Continuará

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7 respuestas para Experiencias de un Misionero

  1. Rafael Moreano dice:

    Eso es hacer misión!! Ánimo Heraldos la Virgen les premiará. Cuenten con nuestras oraciones para que este apostolado crezca y de mucho fruto

  2. Hugo Dias dice:

    Realmente es un sacrificio enorme el que realizan por todas esas comunidades más alejadas y necesitadas. No sólo de pan vive el hombre… también necesitamos del pan espiritual. Continúen repartiéndolo

  3. Juan Pablo Serva dice:

    Yo creo que los primeros evangelizadores se quedaran muy contentos con esta misión, pues que ellos tuvieron las mismas dificultades que ustedes están teniendo. Que la Virgen del Buen Suceso, les de ánimos y fuerzas !Ánimo Heraldos!!! La Iglesia necesita de ustedes

  4. Marco Tulia Miranda dice:

    Yo tenía mis reservas con los Heraldos…. Pero ahora conociéndoles personalmente, me doy cuenta de que muchos hablan en contra de ustedes con mucha envidia y resentimiento.

    Muchas gracias por venir a nuestras tierras, El pueblo está con ustedes.

    Marco Tulia.

  5. Marcos dice:

    Que alegria ver esa labor de evangelización; estoy seguro que desde el cielo estan recibiendo abundantes bendiciones para que esta labor de los fruto deseados, que ya se ven en tan poco tiempo. Sigan adelante y en mis oraciones siempre estan presentes.

  6. santiago dice:

    LOS HERALDOS DE EVANGELIO HACEN UNA HERMOSA Y GRAN OBRA EN NOMBRE DE DIOS TODOPODEROSO. SE QUE SUS OBRAS Y SU EVANGELIZACION DARAN MUCHOS FRUTOS EN EL ECUADOR Y EN ESPECIAL SUCUMBIOS.

  7. En los días que estuve en Lago Agrio pude palpar el afecto que el pueblo les demuestra y el trabajo incansable y comprometido que realizan. Vi un pequeno banner preparado por los católicos de Sucumbios donde se agradecía a los Heraldos por los bautizos, unciones de enfermos, matrimonios y otros sacramentos impartidos a partir de su llegada.

    En el resto de Ecuador no nos damos cuenta de la cercanía a la zona de conflicto del país hermano y vecino, y lo delicado de trabajar en Sucumbios. El fortalecimiento espiritual de nuestra zona fronteriza debía ser apoyado por el Gobierno, en lugar de ser atacado. Como dice un comentario anterior, es importante y necesario el “pan espiritual” que ustedes entregan. Mi solidaridad incondicional.

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